Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de agosto, 2013

(Superhero)ine.

Me han quitado el arma hasta estar física y emocionalmente estable.
Lo primero es razonable; ciertos calibres de algunas pistolas te causan un “leve” daño en el brazo y el hombro con el retroceso en el disparo. Y en mi caso es una bala en el pecho la que me impide levantar un arma a más de quince centímetros… Pero la segunda condición me parece una locura.
Por mucho que me recuperara y pudiera coger de nuevo mi pistola, el vacío de mi pecho me resulta más relevante que acertar en alcanzar o no, a un sospechoso en su huida. Y no me refiero al daño y a la marca del pequeño objeto de plomo que me han extraído.
De mi corazón emana algo más doloroso: se expanden los recuerdos que tengo junto a él como la luz y los colores en un caleidoscopio –su voz áspera, sus ojos oscuros y hundidos, su mano grande en torno a la mía y esa temperatura febril de su cuerpo protegiendo al mío del frío-. Me perforan el alma como balas disparadas con metralleta.
Este trabajo me ha forjado de hierro, y en este caso …