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Las declaraciones de Amor.

No es que no quiera darte explicaciones de porqué te quiero. Los sentimientos son esos espíritus de los que no se puede demostrar su existencia con pruebas refutables, pero que se sienten como escalofríos punzantes en la nuca.

<<Y tú eres el escalofrío que da vida a esta piel pálida>>

Debe bastarte con saber que no ha habido nadie como tú, no ha habido nadie antes que tú que me haya hecho sentir la tormentosa armonía de los elementos en mi pecho. Que por ti quiero ser mejor persona, quiero crecer, quiero aprender, quiero vivir... Y que gracias a ti he descubierto las otras caras de la moneda; la perversidad y el morbo, la pasión en el pecado, y el no arrepentirse por no arrepentirse. Que al mirarte solo acude a mí la pureza, aunque ninguno de los dos esté libre de contaminación. Que solo con recapitular en nuestras historias encuentro las entrelíneas que enlazan a la perfección en un futuro para los dos.
A tu lado no existen vacíos ni soledad, amigos que he llevado a cuestas durante años. Contigo solo encuentro motivos por los que escribir en sintonía con la primavera de Botticelli y Vivaldi. Motivos para querer vivir abrazada a tu alma como en una pintura de Pierre Auguste Cot.
No puedo darte explicaciones de porqué tus ojos me parecen los más mágicos que he contemplado en mi vida, ni de porqué en tus cicatrices veo planetas que acariciaría y besaría durante décadas. No puedo explicar porqué levantas todas mis pasiones, porqué tu aura me incita a hacer de la nada mi arte, porqué quiero escribir sobre dolor sin sentirlo, o sentir dolor y querer escribir sobre tu espalda y tus gloriosas manos. 
Simplemente perdóname por no poder darte una respuesta más concisa, más clara, más directa, porque todo tú me vuelve loca, me lleva de cabeza a tirarme por arrecifes de mares del fin del mundo, a sentir vértigo en tus besos y en tus caricias bajando por mi pecho. A sentir el nirvana cada vez que te empeñas en darme placer. A disfrutar los vuelcos que da mi corazón cada vez que me miras y te confiesas, cada vez que me pides perdón por actos que no has cometido, o por actos que no cometerás.
Perdona que sea tan inútil a la hora de expresarme, pero es que cuando te miro todo aquello que siento me roba las palabras idóneas para darte las respuestas que tanto ansías.

Sencillamente, te quiero. Espero que con eso te baste.


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