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Mostrando entradas de mayo, 2017

Lo que merezco.

Una de las grandes mujeres que han pasado por mi vida, me dijo una vez: "Tú te mereces a una persona madura, a una persona especial que tenga claro lo que quiere en la vida."
Pero hasta estos días me mostraba reacia a esas palabras, porque ¿realmente existe alguien así? Alguien que sepa a ciencia cierta lo que quiere y tenga su vida planeada al dedillo. Pero la muy aturdida de mí, no comprendió que le estaba dando el significado erróneo.
Porque existe alguien mayor que mi ser de todas las formas existentes, que ha sufrido infiernos iguales a los míos, que ha cubierto océanos con flores por amor, y que de todas esas experiencias ha llegado a una conclusión final; No importa lo que cueste, si se ama se intenta. No importa dónde estemos, si se ama se arriesga a dejarlo todo por ir allá donde esté el otro. No importa lo que seamos, si se ama la otra persona nos adorará incluso por los defectos de los que tanto nos quejamos. No importa que no confiemos en la humanidad, que nos gu…

Espejo.

Pretendías que buscara en otros esas significativas motas que me hechizaban de tu iris.
Pretendías que le rezara al cielo para que apareciese otro cuerpo como el tuyo, con las mismas marcas de vida y los mismos lunares.
Pretendías, tú, que siguiera enamorada hasta morirme de agonía, cuando sabe todo el mundo que uno recibe lo que le corresponde de esta existencia. Y a ti te ha tocado la indiferencia y el olvido.
Me dejaste en el suelo con las rodillas ensangrentadas suplicando clemencia por un perdón que no me correspondía. En mí veías un espejo; de todo aquello de lo que pecabas y carecías, a mí se me inculpaba. Sin ningún tipo de trato, me condenabas a cadena perpetua por colgarme tu monumental muerto encima. Pero aquí está tu fin; ni eres único, ni eres especial. No eres diferente de los que ya me habían roto a pedradas tiempo atrás.

Querido, no hay chispa que avive la llama  nunca más aquí dentro;  te has ganado mi glacial invierno. Y por mí, ojalá que nunca  descanses en paz.